La culpa de haber contagiado a otros de covid-19

Sentir vergüenza de contagiarse con COVID-19 o sentir que le ha hecho daño moral a otro por infectar son los efectos psicológicos de la pandemia.

En la pandemia las personas se encuentran afrontando situaciones muy estresantes: no estar presentes para cuidar a un ser querido infectado, temor de exponer a otros a la enfermedad, no poder mantener la familia cuando se pierde el empleo o dificultad para cuidar adecuadamente a los niños durante el cierre de las instituciones educativas.

Estas situaciones estresantes pueden llegar a ser eventos moralmente dañinos, es decir, eventos en los que se vulneran los valores morales bien sea por acción u omisión, o vivir situaciones que van en contra de los valores personales, familiares o sociales. Algunas personas que experimentan situaciones moralmente dañinas sentirán solo una ansiedad pasajera, pero muchas sufrirán una angustia crónica y debilitante denominada daño moral.

La moral es lo que se considera adecuado sobre cómo comportarse de una manera que la mayoría de la gente considera correcta y buena. En este sentido, el daño moral es la carga psicosocial y espiritual causada por un acto que va en contra de la moral y los valores propios o compartidos.

Este daño moral es un aspecto importante para ayudar a comprender el impacto asociado con la actual pandemia de coronavirus, en las personas que se sienten responsables de la enfermedad o muerte de otra persona y que tiene importantes efectos en su salud mental y bienestar. Algunos de los síntomas de daño moral son, además de vergüenza y culpa, desmoralización, incapacidad para perdonarse a sí mismo y conductas de autocastigo.

La gente habla de vergüenza y culpa como si fuera lo mismo, pero no es así. La culpa es cuando la persona siente que hizo algo malo. La vergüenza, cuando la persona se siente mala. La vergüenza hace que la persona se juzgue y se perciba negativamente. La culpa, por el contrario, resulta de una acción concreta por la cual se acepta la responsabilidad y el individuo enfoca la atención en los sentimientos de los demás.

Aquellos que continúan sintiendo angustia por culpa, vergüenza y daño moral a menudo pueden llegar a sufrir trastorno depresivo, ideación suicida, uso problemático de sustancias y deterioro en el funcionamiento y calidad de vida. Muchas veces la culpa y la vergüenza pueden persistir y requerir ayuda profesional. 
Fuente: Semana.com