¿Qué es la luz azul y cómo afecta a los ojos?

Leer en el móvil por la noche o estar con el ordenador permanentemente son actividades que exponen a nuestros ojos a una variedad de rayos de luz que pueden tener efectos nocivos para la salud.

¿Qué es realmente la luz azul?

Es un tipo de luz que forma parte del espectro visible, que en su conjunto está formado por varias luces de colores. El peligro de esta luz reside en que su longitud de onda se encuentra muy próxima a la luz ultravioleta, exponencialmente peligroso para el ser humano.

Problemas más frecuentes:

La exposición a las ondas de luz azul emitidas por las pantallas en las horas previas al sueño puede afectar a la capacidad del organismo para descansar, y puede causar trastornos del sueño.

Puede causar una gran variedad de trastornos del estado de ánimo por la alteración del sueño y del ritmo circadiano o precipitarse por un ciclo irregular de luz. El estado de ánimo depende en gran medida del color de la luz que mantenemos encendida durante la noche:

  • La luz azul es la que afecta más negativamente al estado de ánimo, seguida de la luz blanca. Sin embargo, encender una luz roja por la noche incide en los síntomas depresivos.

Síndrome visual informático

Es una afección provocada por enfocar los ojos en una pantalla durante periodos ininterrumpidos de tiempo. Entre los síntomas encontramos la visión borrosa y la irritación.

Daños oculares

  • La excesiva exposición a la luz azul daña las células sensibles de la retina, provocando cambios que se asemejan a los de la degeneración macular, que puede derivar en la pérdida permanente de la visión.
  • Fatiga ocular, que se produce por la necesidad de enfocar la vista a una distancia muy cercana. Esta acción provoca síntomas como el escozor, el dolor de cabeza, las molestias cervicales e incluso los vértigos.
  • Aumento de casos de miopía. Además de los aspectos hereditarios, otra de las causas es el sobreesfuerzo que niños y jóvenes hacen de la visión cercana, sobre todo en el uso de pantallas digitales.

Fuente: Semana